La cubierta plana invertida es una solución arquitectónica cada vez más utilizada por su capacidad de ofrecer un eficiente aislamiento térmico y su estética moderna. En este tipo de cubiertas, el aislamiento se coloca por encima de la estructura del techo, lo que permite que la lluvia y la nieve se gestionen eficazmente, reduciendo las filtraciones de agua. Esta técnica es especialmente beneficiosa en climas calurosos, donde disminuye la ganancia de calor en el interior del edificio.
El diseño de una cubierta plana invertida no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental al incorporar elementos como la vegetación en azoteas, sino que también permite el aprovechamiento del espacio exterior para usos recreativos o instalaciones solares. Manuel Andrés Coduras (Arquitecto nº Colegiado 2149) se especializa en este enfoque, asegurando que cada proyecto no solo cumpla con las normativas vigentes, sino que también sea estéticamente atractivo y funcional.





